PARTE II · PARTIDAS ILUSTRATIVAS
I
Gambito de dama rehusado
Traducción editorial de ChessReborn
(Encuentro, 1909) Blancas: F. J. Marshall. Negras: J. R. Capablanca.
Había empleado esta defensa dos veces antes en el encuentro con buenos resultados y, aunque perdí esta partida, seguí utilizándola hasta la última, cuando cambié de táctica. La razón era mi completo desconocimiento de las distintas variantes de esta apertura, unido al hecho de que sabía que el doctor E. Lasker la había empleado con éxito contra el propio Marshall en 1907. Pensé que, si el doctor Lasker la había jugado tantas veces, debía de ser buena. El objetivo es cambiar un par de piezas y, al mismo tiempo, alcanzar una posición llena de posibilidades y con perspectivas prometedoras de éxito al llegar al final. Según los principios generales, debería ser incorrecta, porque el mismo caballo se mueve tres veces en la apertura, aunque ello implique el cambio de dos piezas. En realidad, la dificultad de esta variante, como de casi todas las variantes del gambito de dama, radica en el lento desarrollo del alfil de dama de las negras. Sin embargo, si esta variante puede jugarse con seguridad o no es una cuestión aún por resolver y queda fuera del alcance de este libro. Puedo añadir que actualmente prefiero otro sistema de desarrollo, pero no es improbable que en algún momento vuelva a esta variante.
es preferible por razones que veremos enseguida.
Ahora sería una mejor forma de desarrollar la partida. La idea es que, después de ; , , seguido de , daría al alfil negro un amplio radio de acción. Para esta variante, véase la undécima partida del encuentro.
Ya no sería conveniente ; , , porque impediría a causa de .
Jugada con la intención de obtener una mayoría de peones en el flanco de dama. Sin embargo, es dudoso que sea buena, pues deja algo desorganizados los peones negros de ese flanco. Lo más seguro habría sido jugar .
Esto expone a las negras a un nuevo ataque mediante sin compensación alguna. Si hoy tuviera que jugar esta posición, jugaría sencillamente . Entonces, tras , sería la respuesta, y creo que las negras recuperarían el peón. Si, en cambio, las blancas jugaran , entonces daría a las negras una excelente partida.
La posición de las negras era mala y quizá estaba perdida en cualquier caso, pero la jugada del texto empeora las cosas. Lo cierto es que nunca vi la respuesta blanca . Ni siquiera se me pasó por la cabeza que existiera esa amenaza. La mejor jugada de las negras habría sido . Si eso pierde, cualquier otra jugada también perdería.
De mal en peor. ofrecía la única esperanza.
La partida estaba perdida. Una jugada era tan buena como cualquier otra.
Por supuesto, si , habría logrado tablas. La jugada del texto es bonita y termina rápidamente. Una partida bien jugada por Marshall.